La respuesta es sí. En un futuro no muy lejano, aquellos ‘web-dependientes’ que tomen un pequeño tour por la Luna no tendrá por qué desconectarse por completo del Planeta Azul. Recientemente, la NASA ha anunciado en su portal que está desarrollando junto con la Universidad de Colorado en Boulder (University of Colorado at Boulder), una nueva tecnología de comunicación – que será usada inicialmente para investigación espacial – para interconectar su red de datos con el espacio; su alcance llegaría a todo el Sistema Solar. Se trata de DTN (Delay Tollerant Networking) e inició sus pruebas en el mes de mayo.
Según Kevin Gifford, jefe del proyecto y experto del Departamento de Ingeniería Aeroespacial de CU-Boulder se trata de la ‘Internet Interplanetaria’ y ha sido ya probada en comunicaciones con la Estación Espacial Internacional. Este avance se lo ha realizado tomando en cuenta que actualmente la intercomunicación en el espacio, con naves, satélites y otras misiones, se realiza mediante enlaces punto a punto, los cuales deben ser dedicados y configurados específicamente para conectarse con determinado destino. El aumento de vehículos espaciales ha hecho que sea necesaria crear otro tipo de red de datos, en la cual los satélites podrán servir como estaciones repetidoras o puntos de acceso – haciendo una analogía entre esta idea futurista y una red de acceso local -.
Entre uno de los principales desafíos del proyecto se encuentra el diseño de protocolos que trabajen en un medio como el espacio que origina comunicaciones débiles e intermitentes; una realidad totalmente diferente a la infraestructura ‘terrestre’ con redes con accesos robustos, permanentes y siempre disponibles. Esta característica es la que, precisamente, ha originado el nombre de esta tecnología ‘red tolerante a retardos’. Si aquí en la Tierra hablamos de retardos en el orden de los milisegundos con distancias de miles de kilómetros, imaginemos por un instante los retardos que se deben tolerar en el espacio con distancias de cientos de millones de kilómetros.
La estrategia de transmisión de datos que utiliza DTN es contraria a la de nuestras redes planetarias, en lugar de descartar un paquete ante una interrupción, ésta lo almacena tanto tiempo como sea necesario hasta que la comunicación sea reestablecida. Sin duda, un reto de la ingeniería aeroespacial.
Una vez respondida la inquietud del titular cabe otra duda, ¿hasta dónde podrá llegar el hombre?
Les comparto una frase del gran Einstein: Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.
Escrito por: AJ















